domingo, 18 de febrero de 2024

Importancia del Contexto

Los Impactos de la Globalización y las Políticas Neoliberales en Contextos Estudiantiles

La globalización y la aplicación de políticas neoliberales han ejercido una profunda influencia en los sistemas educativos, transformando la manera en que se concibe, gestiona y evalúa la educación en contextos específicos. Según Anderson (2003), el neoliberalismo surge como una reacción al Estado intervencionista post Segunda Guerra Mundial, defendiendo vehementemente la libertad individual y la primacía del mercado sobre la intervención estatal en la economía. Esta perspectiva contrasta con el liberalismo clásico del siglo pasado, enfatizando la eficiencia, la eficacia, la calidad, la privatización y la reducción del tamaño del Estado como pilares fundamentales de la reconfiguración capitalista neoliberal. Antes de profundizar en esta transformación, es fundamental comprender el contexto histórico en el que surgieron estas ideas y cómo han cambiado a lo largo del tiempo.

El surgimiento del neoliberalismo como una respuesta al Estado intervencionista después de la Segunda Guerra Mundial marcó un cambio paradigmático en la forma en que se concebía el papel del Estado en la economía y en la sociedad en general. Figuras prominentes como Friedrich Hayek abogaron fervientemente por la libertad individual y la no interferencia del Estado en los asuntos económicos, argumentando que la intervención estatal conducía a una servidumbre moderna y limitaba la libertad individual. Esta ideología ganó terreno rápidamente y se convirtió en un elemento central de las políticas económicas en muchos países.

No obstante, con el paso del tiempo, se comenzó a cuestionar los postulados fundamentales del neoliberalismo y su influencia en la sociedad, en particular en el ámbito educativo. Aunque en un principio se pensó que las políticas neoliberales aumentarían la eficiencia y la prosperidad para todos, pronto se dio cuenta de sus efectos perjudiciales, especialmente en lo que respeta a la desigualdad y la exclusión social.

En el ámbito educativo, la aplicación de políticas neoliberales se tradujo en una serie de cambios significativos. Por un lado, se promovió la privatización de la educación, lo que llevó a la transferencia de responsabilidades y recursos educativos del sector público al sector privado. Si bien esto se presentó como una medida para mejorar la calidad y la eficiencia, en la práctica, condujo a una mayor segmentación y exclusión de aquellos que no podían costear una educación privada de calidad. En este sentido, se cuestiona que tanto en la historia de la humanidad se ha avanzado, donde algunos sectores privilegiados tienen la capacidad de ingresar a espacios de conocimiento en mejores condiciones y los que no, siguen contribuyendo con su fuerza de trabajo y la tecnificación precaria a los grandes capitalistas. Si bien es un derecho el acceso a la educación, como se menciona Pulido C. (2011) bajo que condiciones se imparte la educación. El término de la calidad que acoge varios tópicos debería estar implícito en la base de la educación.

El término de la calidad educativa, vale la pena también analizarlo de cómo se va imponiendo en la esfera educativa, pues se comprende una inmensa derivación de lo que es, y se va acogiendo principalmente a las instituciones educativas con el fin de dar un plus a la competencia mercantil de la educación, la polución de términos como competitividad, eficiencia, capital humano, modernización de la economía, elevación de la calidad de la educación, descentralización y modernización del sector educativo, libre comercio para la educación, economía del conocimiento, pruebas de calidad, eficacia, rentabilidad, mejoramiento de la calidad, productividad, sistema de acreditación, calidad de programas, estándares de calidad, formación por competencias y estándares de competencias, entre otros, son léxicos que de alguna manera vienen a tener relación y a jugar dentro de la aceptabilidad gradual de la educación en los procesos neoliberales, Jaramillo (2011). En este sentido la aplicación de políticas neoliberales también plantea desafíos importantes. Si bien se enfatiza la importancia de mejorar los procesos educativos y los resultados obtenidos, en la práctica, esto se traduce a una obsesión por los indicadores cuantitativos de rendimiento, como los resultados en pruebas estandarizadas, en detrimento de una educación más integral que tuviera en cuenta las necesidades individuales de los estudiantes y las dinámicas de los contextos de formación de la gran mayoría de los estudiantes.

La reducción del tamaño del Estado en el ámbito educativo tuvo consecuencias importantes. Si bien se buscaba dar mayor autonomía a las instituciones educativas, en muchos casos esto llevó a una disminución de los recursos disponibles para la educación pública y una mayor dependencia de la financiación privada, exacerbando las desigualdades existentes.

La eficiencia, como lo describe Pulido Chaves (2011), se refiere a la capacidad de lograr los objetivos educativos de manera óptima con los recursos disponibles. En el contexto neoliberal, esto implica una gestión racional de los recursos y la optimización de los procesos educativos para alcanzar estándares de calidad. Esta visión ha llevado a la implementación de medidas como la evaluación del desempeño docente y la asignación eficiente de recursos, que buscan maximizar los resultados académicos dentro de un marco competitivo.

La privatización, según Anderson (2003), es otra característica distintiva del neoliberalismo en el ámbito educativo. Consiste en la transferencia de responsabilidades y recursos educativos del sector público al sector privado, con el fin de introducir la competencia y la eficiencia del mercado en la educación. Sin embargo, como advierte Pulido Chaves (2011), la privatización puede generar inequidades y exclusión de grupos vulnerables, lo que plantea desafíos significativos en términos de acceso equitativo a una educación de calidad.

La reducción del tamaño del Estado, de acuerdo con Anderson (2003), implica la disminución de la intervención estatal en la provisión y regulación de servicios educativos. Esta perspectiva neoliberal busca otorgar mayor autonomía a las instituciones educativas y promover la descentralización. Sin embargo, como señala Pulido Chaves (2011), esta reducción puede afectar la financiación pública de la educación y comprometer el acceso de todos los niños a la enseñanza obligatoria, lo que pone en riesgo el principio de gratuidad y promueve desigualdades en términos de calidad y equidad educativa.

Por otro lado a nivel nacional, a pesar de los intentos de los sistemas neoliberales para homogenizar la educación, se es relevante anotar que dicha intención no ha sido tan fácil, los procesos sociales populares, el sector profesoral y el mismo cuerpo estudiantil principalmente desde la formación publica superior entendiendo las  dinámicas desiguales que se postulan con la privatización y teniendo como ejemplo el sector de salud en la nación colombiana, al ceder paulatinamente o al aceptar por completo los cambios privatizadores. Se ha hecho un pare o un análisis a dichos sistemas donde se promueve la conservación por el “libre” acceso a la educación y preservar la educación pública, que si bien aún no cuenta con las garantías de calidad, se comprende que ceder a estas dinámicas, abriría aún más la brecha de desigualdad en este sector, y claramente repercutiría en demás esferas sociales.

La comprensión del impacto de la globalización y las políticas neoliberales por un lado han sido bastante versátiles al llegar con una ideología de oportunidades que el sector público no puede cubrir, promoviendo ideas de oportunidades pero que, en el trasfondo, se condena posteriormente a un ejercicio de endeudamiento desbordante para el sector con más dificultades económicas. Por ejemplo, las “oportunidades” que presta el ICETEX y los créditos bancarios para la inversión en educación. Estando de acuerdo con Jaramillo R. (2016) la educación debe comenzar por reivindicar los imaginarios sociales y constituirse en una expresión fidedigna de las realidades de las personas desde una perspectiva eminentemente humana que trascienda el indicador de la capacidad competitiva de los sistemas, de las organizaciones o, bien, del desempeño no cooperador de dichas personas. (p. 90)

Por otro lado, se comprende que las “oportunidades” que brindan las universidades privadas con propuestas de becas, son una cortina de que también el sistema neoliberal imparte, una exclusión directa a gran parte de la población con el derecho a la educción, enredando a los mismos estudiantes y a la sociedad en general, bajo la idea de meritocracia que ponen en competencia a miles de estudiantes bachilleres por unas pocas becas que generosamente brindan.

La competencia para el acceso a la educación superior ha sido uno de los sectores donde claramente son más evidentes las políticas neoliberales, a partir de la idea de obtener una certificación o un título profesional. Que desde las bases educativas ya están cultivando este tipo de ideas, las cuales cualquier sujeto de la sociedad puede alcanzar con el fin de que en su proyecto de vida pueda garantizar una oportunidad laboral, el acceso a la estabilidad económica y social. Si bien entonces, tiene sentido la justificación de inversión económica y las dinámicas mercantilistas que ofrezcan una mirada a las esferas de la estratificación social, gracias a los alcances educativos. Pero ¿de que manera?

A pesar de los intentos homogenizantes y privatizadores por abarcar la esfera educativa se considera importante mencionar que si tales propósitos neoliberales no se han dado en su totalidad, ha sido gracias a las concepciones de un considerable sector especialmente vinculado a la educación en mantener y entender que aunque las dinámicas públicas en la educación no son las mejores, el aceptar por completo dichas políticas neoliberales aumentaría la desigualdad social y haría más difícil los desarrollos sociales justos. En este sentido emergen comprensiones que hacen contrapeso, procesos alternativos y populares, individuales y colectivos que desde nociones más justas y equitativas promueven escenarios y políticas públicas que mantengan el ejercicio educativo en esencia, nociones más humanas y ecuánimes

Laura Jullieth Almeyda

Ivon Liseth Piragua


Referencias:

Anderson, P. (2003). Neoliberalismo: Un balance provisorio. En: Sader & Gentili, La trama del neoliberalismo, CLACSO, Buenos Aires. (Págs. 11-17).

Pulido Chaves, O. (Octubre de 2011). La cuestión de la calidad de la educación. (C. d.-C. FECODE, Ed.) Educación y Cultura(92), 32-37.

Pulido Chaves, O. (2021). Hegemonía, cultura y educación. Introducción a las estructuras culturales disipativas, CLACSO, CLADE, CME, Buenos Aires. Capítulos: Mapa nocturno 5: Hegemonía, cultura y educación. Pliegue 5.3: El contexto de las políticas públicas educativas (Págs. 277-292)

Verger, A. & Bonal, X. (2016). Privatización educativa y globalización: una realidad poliédrica, Revista de la Asociación de Sociología de la Educación. Vol. 9, No. 2. (Págs. 175-180).

Jaramillo, R (2016) la calidad de la educacion superior colombiana: ¿léxicos de deshumanización? Uni-pluri/versidad, Vol. 16, N.° 2, 2016

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Enfoque Neoliberal en el Derecho a la Educación

Link de acceso: https://www.youtube.com/watch?v=d_rMJriyhsk